El grupo rebelde de Yemen, respaldado por Teherán, escala la tensión regional y pone en riesgo el suministro global de energía.
Mientras el conflicto entre Estados Unidos e Irán se ha expandido por Medio Oriente durante los últimos cinco meses, Yemen se había mantenido en relativa calma. Sin embargo, ese escenario cambió drásticamente este lunes.
La milicia hutí, alineada con Teherán y con control sobre gran parte del territorio yemení, decretó un bloqueo marítimo a Arabia Saudita, clave aliada de Washington en la región. La acción no solo amenaza con abrir un nuevo frente bélico, sino que impone un riesgo directo a las rutas comerciales y a los suministros mundiales de energía.
¿Entrarán los hutíes en el conflicto directo?
Para entender el alcance de esta amenaza, es necesario analizar el contexto de la milicia:
- Origen y control: El grupo rebelde, proveniente de las tierras altas del norte de Yemen, tomó la capital (Saná) hace más de una década con el respaldo militar y financiero de Irán.
- La intervención de 2015: Arabia Saudita lideró una coalición militar fallida para expulsar a los hutíes y restituir al gobierno yemení reconocido internacionalmente.
- Consecuencia: Esta intervención desencadenó una devastadora guerra civil que ha prolongado la inestabilidad en la península arábiga hasta el día de hoy.
Fuente: nytimes.com