La desconfianza global hacia Washington ya no se debe solo a sus valores o a sus líderes, sino a una percepción creciente de incompetencia e inestabilidad.
La crisis política de Occidente se resume en una sola palabra: desconfianza. Aunque se habla mucho del cinismo del electorado hacia sus propios sistemas, existe una alarma aún mayor que Washington decide ignorar: el desplome de la fe del resto del mundo en Estados Unidos.
Según encuestas recientes de Pew Research, China goza de mayor confianza que EE.UU. en la gran mayoría de los países.
Sin embargo, la potencia americana sigue actuando como si fuera la nación más admirada del planet
1. El mito de los «valores» y la realidad de la incompetencia. Existe una visión tranquilizadora en las élites occidentales que sostiene que el mundo simplemente detesta la retórica de líderes populistas como Donald Trump, y que la reputación estadounidense mejorará cuando cambie la administración.
Esta perspectiva omite un aspecto crucial:Libertad vs. Eficiencia: La mayoría de los países reconoce que en EE.UU. hay mayor libertad de expresión y culto que en China.
El problema real: Aun reconociendo esa libertad, desconfían más de Washington. En la geopolítica actual, la desconfianza se ha convertido en sinónimo de incompetencia.
«¿Se gobierna a los estadounidenses con mayor competencia? ¿Es Estados Unidos más estable que China? Para el resto del mundo, es cada vez más difícil responder afirmativamente.»
2. Los tres factores que aceleran el declive estadounidense
A. Intervencionismo e inestabilidad bélicaLa política exterior ha alejado a históricos aliados. Un ejemplo claro es la Operación Furia Épica contra Irán: además de convertirse en una de las intervenciones más impopulares a nivel interno, ha generado rechazo entre socios occidentales que la consideran una acción imprudente y sin rumbo estratégico.
B. La brecha en la transición energética. Mientras la respuesta de Washington ante la crisis climática oscila según el gobierno de turno —llegando a recortar incentivos a las energías limpias o subsidiando combustibles fósiles—, China es percibida en el Sur Global como el proveedor de soluciones. Sus inversiones masivas en infraestructura renovable le han otorgado un rol estabilizador en el mercado energético mundial.C. La carrera tecnológica y la Inteligencia Artificial.
Por primera vez en generaciones, la hegemonía tecnológica estadounidense no está garantizada:El modelo estadounidense: Desarrollos de IA costosos, cerrados y corporativos.
El modelo chino: Alternativas de código abierto (open source) y accesibles para economías emergentes.
