Investigadores de la Fundación Instituto Nacional de Investigaciones Tecnológicas (Fundación INZIT), bajo la vocería de Mary Andara, promueven la adopción del abono fermentado tipo Bokashi en unidades agrícolas del estado Zulia.
La iniciativa busca optimizar la productividad del campo y responder a los desafíos climáticos actuales sin recurrir a insumos sintéticos importados.Esta técnica de origen japonés adaptada al trópico utiliza biomasa y subproductos regionales para regenerar la salud microbiológica del suelo.
A diferencia del compostaje tradicional, este proceso de fermentación aeróbica madura en un lapso de 12 a 21 días y aporta microorganismos benéficos, fitohormonas, aminoácidos y solubilizadores de fósforo y potasio.
La aplicación de este abono atiende la degradación orgánica, la compactación y la salinización de los suelos en zonas clave como el municipio La Cañada de Urdaneta. Además, la iniciativa disminuye la huella de carbono y reduce los costos de fertilización por hectárea, lo que fortalece la resiliencia de los productores ante las variaciones del mercado internacional.
Para garantizar la adopción de estas prácticas agroecológicas en los cultivos estratégicos regionales, el equipo de la Fundación INZIT realiza talleres de transferencia tecnológica y ensayos de campo participativos. De este modo, la institución reitera su compromiso con el escalamiento de este modelo sustentable en la entidad.
Fuente: VTV
