La ofensiva de Washington busca asfixiar financieramente a Teherán amenazando con sanciones a terceros países, mientras el conflicto en el estrecho de Ormuz y la ruptura comercial de Emiratos Árabes impulsan el crudo.
La mayor ofensiva económica contra Teherán.
El Gobierno de Estados Unidos oficializó el lanzamiento de una «guerra económica» de alcance inédito contra la República Islámica de Irán. Calificada por el presidente Donald Trump como un «Día D económico», la medida contempla represalias comerciales inmediatas contra cualquier Estado, entidad bancaria, empresa o puerto que preste auxilio o mantenga intercambios financieros con la nación persa.
Según la Casa Blanca, las Fuerzas Armadas iraníes y su estructura económica se encuentran al borde del colapso tras los recientes enfrentamientos armados y las medidas restrictivas vigentes.
El factor China y el bloqueo en el estrecho de OrmuzLa estrategia estadounidense apunta al corazón de los ingresos iraníes: China, comprador de más del 80% de sus exportaciones petroleras.
Pese a las conversaciones directas entre Washington y Beijing, el gobierno chino no ha formalizado su adhesión al bloqueo.A la par de las presiones financieras, la tensión militar originada por la Operación Furia Épica y el subsiguiente bloqueo naval estadounidense mantienen paralizado el tránsito regular por el estrecho de Ormuz.
La vía fluvial, responsable históricamente del paso del 20% del petróleo y gas natural transportado por mar a nivel mundial, continúa operando bajo severas restricciones y desvíos tácticos.
Efectos en el mercado petrolero y aislamiento regiona
lEl anuncio provocó un repunte inmediato en las cotizaciones energéticas internacionales:
Brent (entrega octubre): Incremento del 2,36%, cotizando en USD 93,78.WTI (entrega septiembre): Subida del 2,33%, fijándose en USD 87,83.Ruptura regional: Emiratos Árabes Unidos oficializó la suspensión total de sus relaciones comerciales con Teherán, profundizando el aislamiento del país islámico.Analistas internacionales advierten que, a pesar de la efectividad del bloqueo marítimo y las medidas punitivas, la experiencia de cuatro décadas de Teherán eludiendo sanciones internacionales anticipa un cierre prolongado del estrecho de Ormuz y un escenario de incertidumbre prolongado para el comercio energético global.
Fuente: Infobae
