El desarrollo de «campos verdes» —áreas petroleras sin infraestructura previa— se perfila como un catalizador para la economía venezolana, al activar cadenas de suministro en sectores como construcción, maquinaria, textil y alimentos.
Así lo sostuvo el analista político Guyen Saúl Soto durante una entrevista concedida a Venezolana de Televisión (VTV).Soto detalló que la construcción de este tipo de yacimientos no solo genera puestos de trabajo directos, sino que estimula la creación de empleo indirecto y dinamiza a las pequeñas y medianas empresas proveedoras de bienes y servicios en las zonas de influencia.
En el plano internacional, el especialista destacó que el acuerdo para la explotación de 17 pozos abre una ventana de oportunidad para redefinir las relaciones bilaterales con Estados Unidos.
En un contexto global convulso, la ubicación geográfica de Venezuela y su perfil como suplidor energético confiable otorgan un valor estratégico a la negociación.Finalmente, el analista enfatizó que el convenio ratifica el apego a la soberanía jurídica del país, al enmarcarse estrictamente en la Ley Orgánica de Hidrocarburos y la constitución nacional.
Fuente: VTV
