El memorando anunciado de 14 puntos sobre el entendimiento entre EE. UU. e Irán aún no es de dominio público en su redacción formal. Pero cuatro aspectos ya son demasiado claros.
1. Naturaleza y Limitaciones del Acuerdo es un acuerdo de paz:
Se trata únicamente del inicio de una negociación cuyo único punto concreto es el desbloqueo progresivo del estrecho de Ormuz, un proceso que será lento debido a la complejidad del desminado.
Ambigüedad calculada:
El documento está redactado de forma ambigua para que ambas partes puedan proclamar victoria ante sus opiniones públicas, evidenciado ya en las narrativas contradictorias sobre el control del Estrecho, las indemnizaciones a Irán y el levantamiento de sanciones.
Inestabilidad por terceros:
La estabilidad del acuerdo peligra debido a Israel (denominado en el texto como «Estado sionista»), que no firmó el memorando, no se considera obligado a respetarlo y mantiene su actividad militar en el Líbano y otras regiones.
2. Las Causas del Fracaso Estadounidense.
El intento de Washington de forzar la capitulación del régimen iraní —similar a la estrategia utilizada previamente en Venezuela— fracasó debido a un error de cálculo estratégico basado en dos factores:
Fortaleza interna y militar de Irán:
El régimen iraní no colapsó internamente y demostró tener un aparato militar robusto, con experiencia en combate real (Irak, Siria) y preparado para un ataque estadounidense-israelí, fortalecido tras los bombardeos de junio de 2025.
El dilema de EE.UU.: Ante la inviabilidad política y militar de una invasión terrestre catastrófica, la administración Trump se vio forzada a buscar una «vía de escape» diplomática para disfrazar la retirada.
3. Consecuencias Geopolíticas y Fragilidad de Trump
El texto subraya que el alcance del desastre va más allá de lo militar, exponiendo la improvisación de la dirección de Trump por las siguientes razones:
Aislamiento absoluto:
La guerra se inició sin consenso en la opinión pública interna de EE.UU., en contra del criterio del propio Pentágono, sin el apoyo de los aliados de la OTAN y Asia, y teniendo como único socio a un Israel internacionalmente impopular.
Impacto profundo:
El autor concluye que es un error superficial pensar que la situación simplemente vuelve al status quo anterior al 28 de febrero; las secuelas políticas, diplomáticas y económicas a nivel global y dentro de EE.UU. son profundas e irreversibles.
Fuente: Articulo de Opinión Periodismodeizquierda.com
