Nvidia ha lanzado su ofensiva definitiva para romper el duopolio de Intel y AMD en el mercado de ordenadores personales y portátiles. Su arma es la nueva familia Nvidia RTX Spark, una plataforma que promete revolucionar la IA.

El truco: Mismo hardware, diferente ecosistema
En esencia, la plataforma RTX Spark hereda exactamente el mismo silicio que Nvidia ya integró hace un año en sus estaciones de trabajo profesionales DGX Spark bajo Linux. La gran diferencia operativa es que ahora desembarca en el mercado de consumo masivo con Windows 11 en ARM como sistema operativo.
A pesar de reciclar la arquitectura, las especificaciones técnicas siguen siendo una auténtica bestia sobre el papel:
- Arquitectura: NVIDIA Grace Blackwell.
- Procesador (CPU): Hasta 20 núcleos de arquitectura ARM.
- Gráficos (GPU): Desarrollada junto a MediaTek, con hasta 6.144 núcleos CUDA.
- Potencia de cálculo: 1 PFLOP de rendimiento bruto en tareas de Inteligencia Artificial.
- Memoria unificada: Hasta 128 GB LPDDR5X con un ancho de banda ultrarrápido de 273 GB/s gracias a NVLink.
El verdadero objetivo: El auge de los agentes de IA
Más allá de poder ejecutar videojuegos exigentes o edición de vídeo pesada directamente con la batería del portátil, Nvidia busca liderar un cambio de paradigma en la informática. Durante la presentación, la compañía destacó que el futuro cercano ya no dependerá de lanzar aplicaciones manualmente con teclado y ratón.
El propósito de los chips RTX Spark es procesar de forma local y masiva a los nuevos agentes autónomos de IA, como los populares OpenClaw o Hermes. Estos asistentes, si el usuario les concede los permisos necesarios, tomarán el control del sistema operativo para ejecutar tareas complejas de principio a fin por nosotros.
Nvidia ha puesto la potencia de una pequeña supercomputadora al alcance de los fabricantes tradicionales de PC. Queda por ver si el software de Windows en ARM está a la altura para exprimir este misil que, aunque conocido, tiene potencia de sobra para hacer temblar a la competencia.
Qué podemos esperar en autonomía. De momento no se han dado datos específicos sobre la eficiencia de estos equipos, pero en Nvidia hablaron de una autonomía de batería «para todo el día». Destacan la eficiencia de la GPU y de hecho indican que el rendimiento de la GPU será prácticamente la misma tanto si el portátil está enchufado como si no. Obviamente en tareas intensivas y juegos exigentes esa batería se agotará de forma mucho más rápida.